Lorena Del Carpio, economista e integrante del Moccic- Movimiento Ciudadano frente al Cambio Climático, nos ofrece algunos alcances sobre el rol de Perú en la Conferencia de las Partes (COP, por sus siglas en inglés), que se inicia la próxima semana en nuestro país.



¿Cuál es la relevancia de la COP 20 y qué posibilidades ve de un avance en las negociaciones?
Debe consolidarse un borrador de Acuerdo Climático Global que se aprobaría en París en 2015. En este borrador los países se deberían comprometer a reducir sus emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI). Si bien los Estados que forman parte de Convención Marco de las Naciones Unidas para el Cambio Climático – CMNUCC establecieron en la COP 16 (Cancún) la meta de 2°C, desde la sociedad civil consideramos ese nivel muy riesgoso. Hemos alcanzado los 0,8°C y los impactos que vemos en muchos puntos del planeta son devastadores. Por ello, buscamos un acuerdo que mantenga la temperatura promedio del planeta por debajo de los 1,5°C. Más allá de borradores y acuerdos firmados, hay que saber que esas metas se lograrán con una transición rápida de uso de combustibles fósiles (petróleo y carbón) para generar energía, hacia el uso de energías renovables no convencionales (solar, eólica, hidráulica). Otro punto relevante es que los compromisos a los cuales se llegue sean obligatorios y para ello debe fijarse un mecanismo de seguimiento y sanción.

¿Cómo observan las posiciones de los bloques negociadores?
Los grupos se generan para que los países puedan respaldar sus posiciones a través de propuestas conjuntas. Perú forma parte de la Asociación Independiente de América Latina y el Caribe – AILAC, junto con Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala y Panamá. Este año AILAC ha presentado propuestas (‘submissions’) ambiciosas en relación al Acuerdo Climático Global. Esas propuestas deben tener coherencia con lo que se plantea a nivel nacional, pues Perú es parte de este grupo. Por otro lado, el proceso a través del cual los 195 países asumen compromisos (que deben presentarse en marzo del 2015), debe ser más transparente y participativo.

¿Y cómo evalúa el rol del equipo negociador peruano?
El ministro del Ambiente, Manuel Pulgar Vidal, así como el grupo de negociadores por Perú, han mencionado reiteradas veces que nuestro país, como anfitrión de la COP 20, no puede tener una posición definida en las negociaciones y que debe tener un rol neutro sobre temas que requieren consenso: el Acuerdo Climático Global. Tratándose de negociaciones de gran complejidad, esta posición puede ser comprensible. Sin embargo, por varios meses hemos solicitado información del proceso y avances de la posición peruana, pero esta información no ha sido proporcionada oportunamente.

¿Por qué?
Los espacios y mecanismos de información del Ministerio del Ambiente (Minam) sobre este y otros temas han sido limitados y se han desarrollado en forma de diálogos “informales” que de alguna manera se han reducido a espacios informativos en los que la sociedad civil no ha podido aportar de manera concreta. Consideramos esta situación como una oportunidad perdida para la construcción una agenda interna. Asimismo, demuestra, lamentablemente, la actitud de un gobierno que no escucha ni considera a diferentes actores.

¿Qué temas de la agenda interna peruana son los que más les preocupa?
Varios. Perú es uno de los 10 países más vulnerables al cambio climático, ha perdido en los últimos años el 10% de stock de agua dulce y el 40% de sus glaciares. Hay prioridades de políticas que atender en recursos hídricos, seguridad alimentaria, bosques, energía, ordenamiento territorial, entre otros temas, que no se están plasmando en políticas y acciones concretas. La agenda interna va más allá de salir en la foto, cerrar el caño para no malgastar el agua, o apagar la luz.

¿Cuál es la situación de la Estrategia Nacional de Cambio Climático – ENCC?
Al inicio de año no contábamos con una Estrategia Nacional de Cambio Climático actualizada, y la Comisión Nacional de Cambio Climático – CNCC estaba inactiva. Desde la sociedad civil se ha insistido por varios meses en la importancia y urgencia de contar con una ENCC para que las iniciativas y esfuerzos de los sectores y gobiernos regionales tengan una direccionalidad y contribuyan a una meta en relación a la mitigación y adaptación al cambio climático. Actualmente se cuenta con un nuevo documento, presentado en julio del 2014, pero que tiene un carácter “orientador”. No cuenta con metas y plazos claros, dejando a los sectores que planteen sus acciones de reducción de emisiones y adaptación, sin ninguna “obligatoriedad”.

¿Por qué plantear una agenda desde la sociedad civil solo en el marco de la COP 20?
El seguimiento a la ENCC y CNCC, así como el avance desde las regiones a sus estrategias de cambio climático se ha dado de manera constante en los últimos años. Sin embargo, la COP 20 es un escenario especial para visibilizar que el cambio climático no es ni ha sido una prioridad para los gobiernos. No podemos ser mezquinos en reconocer que hay ciertos avances, sin embargo, los proceso de elaboración y construcción de propuestas de políticas tan importantes como estas, se dan de manera muy cerrada y poco transparente.

Cecilia Niezen

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